Cataluña, Gran Bretaña y los riesgos de gobernar de cara a la galería

15 Nov

Conectados

Semana del 09 al 15 de noviembre de 2015

Autora: Samia Benaissa Pedriza

 David Cameron y Artur Mas (dcha.).

El primer ministro británico David Cameron y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas (dcha.). Fuente: Guillaume Paumier y Wikipedia (Licencia CC).

La resolución independentista votada esta semana por el parlamento catalán y auspiciada por los desafíos soberanistas de Artur Mas ha encendido la mecha del desasosiego político en España. Mientras, en Europa, un envalentonado David Cameron retaba una vez más a sus socios europeos con el anuncio de un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE, que se celebrará antes de finales de 2017.

Las reivindicaciones independentistas en Cataluña no son nuevas, aunque ahora han tomado impulso con el apoyo de un sector de la opinión pública, aprovechando los efectos de la crisis económica. Es claramente comprensible que la mala gestión de los asuntos públicos haya sido capaz de dinamitar la confianza de los catalanes en sus instituciones de gobierno, aunque no se trate de un asunto privativo de una sola región española.

En el Reino Unido, también parece que la crisis económica ha dado alas a los partidos minoritarios, euroescépticos y separatistas. La presión ejercida por el polémico UKIP y el descontento con Europa de un sector del partido conservador británico han obligado a David Cameron a formular una estrategia política de alejamiento de las instituciones comunitarias, al menos de cara a la galería.

En estos días David Cameron amenazaba con salirse del club europeo si sus socios no aceptan sus condiciones de permanencia, centradas básicamente en mantener con ellos una relación comercial y solo comercial. Cameron exige una mayor liberalización de las reglas del mercado único y una práctica exclusión del Reino Unido de las cooperaciones reforzadas de la Unión, en particular en todo lo que atañe a la cuestión migratoria. En definitiva, una nueva prórroga para que el Reino Unido conserve su estatus histórico de “enfant terrible” y privilegiado.

Lo curioso es que las propuestas del premier británico han sido acogidas con benevolencia por Angela Merkel, también conservadora y consciente de que las presiones del gobierno inglés no se salen demasiado del guion acordado. “Si mantenemos una voluntad real de encontrar soluciones, entonces confío razonablemente en que llegaremos a un acuerdo”, ha dicho al respecto la canciller alemana.

La maniobra de Cameron era de esperar. A nivel interno puede permitírsela porque que juega sobre seguro (nadie quiere una Unión Europea sin el Reino Unido, incluidos los británicos). Pero Artur Mas, no. Si pensaba el líder catalán que sosteniendo las tesis de los separatistas catalanes obtendría los votos necesarios para mantener un poder político erosionado por sus errores en el gobierno de la Generalitat, está claro que se equivocaba. Porque aunque Mas ha intentado apostar a caballo ganador, al final el rocín le ha salido desbocado y contestón.

Pero algo sí ha conseguido hacer bien Artur Mas: correr una tupida cortina de humo para enmascarar los problemas de gestión de los asuntos públicos de Cataluña en los últimos tiempos. Una estrategia a todas luces fracasada en el plano personal porque el triunfo electoral de los independentistas se ha logrado a costa de su más que probable desalojo del poder. No parece que Mas midiera bien las consecuencias de alinearse con las fuerzas del separatismo catalán que están resultando ser bastante más correosas de lo que en principio esperaba.

Diseñar tácticas políticas, llegar a acuerdos y forjar alianzas entre partidos es normal en un régimen democrático saneado. Que surjan nuevas voces con propuestas diferentes y hasta opuestas en una democracia es reconfortante y saludable, pero siempre que no se superen los límites de la legalidad y del Estado de Derecho. Y en esa delgada línea es donde Artur Mas ha estado balanceándose últimamente como un funambulista sin red. Si nadie lo remedia, puede que esta vez sí acabe cayendo al vacío político.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: