Archivo | septiembre, 2018

Los enemigos de la cultura

9 Sep

Conectados

Semana del 03 al 09 de septiembre de 2018

Autora: Samia Benaissa Pedriza

El museo nacional de Río de Janeiro y los escarpines escarlatas de Judy Garland.

El museo nacional de Río de Janeiro en llamas y los escarpines escarlatas de Judy Garland recuperados por la policía. Fuente: Internet.

A Luzia la encontraron muerta en Brasil en 1975. Lo extraordinario es que muriese dos veces: la primera por causas violentas hace 12.000 años y la segunda en el incendio del museo nacional de Río de Janeiro. Porque los restos de la mujer más antigua de América Latina han quedado definitivamente calcinados por las llamas. Junto a ella han perecido 20 millones de piezas arqueológicas, tesoros paleontológicos y colecciones indígenas con dos siglos de historia.

Tradicionalmente, la ignorancia y el poder han sido los grandes adversarios de la cultura. El patrimonio cultural de los pueblos vencidos ha supuesto un botín de guerra para los ganadores desde el inicio de los conflictos armados. Y la destrucción de los signos de identidad de una civilización sometida es un símbolo máximo de supremacía y de autoridad. La biblioteca de Alejandría, fundada por los Ptolomeos y, en su tiempo, la más grande del mundo, fue incendiada por los romanos en su senda de dominación. Más recientemente, el sectarismo de las guerras en Siria e Iraq ha mermado irremediablemente el acervo milenario de las culturas de Oriente Medio.

Pero también la desidia y la codicia pueden ser ángeles exterminadores. El incendio del museo nacional de Río de Janeiro es solo un signo más de los tiempos. Las causas del incendio apuntan a una negligencia, ocasionada por la escasez de fondos públicos dedicados a su mantenimiento. Lo que conduce a pensar que en el siglo XXI, a la cultura no solo la amenazan enemigos harto conocidos, sino también la pobreza material y espiritual de sus guardianes. Solo 100.000 euros han sido los culpables de que se perdieran siglos de historia acumulada del continente americano.

La apetencia por el dinero también está detrás de la pérdida y reciente recuperación de otro tesoro cultural, esta vez de índole cinematográfica. Quizá para compensar tanta tragedia, el mundo del séptimo arte recuperaba estos días un icono dado por perdido por varias generaciones de espectadores. El par de escarpines escarlatas que Judy Garland llevara en la célebre película “El mago de Oz” en 1939 han podido ser recuperados, trece años después de que fuesen robados del museo dedicado a la actriz en Minnesota.

→ Seguir leyendo artículo “Los enemigos de la cultura”