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Un nuevo orden mundial: nacionalismo, proteccionismo y multipolaridad

3 Feb

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Donald Trump en la Casa Blanca

De izda. a dcha. y de arriba abajo, Donald Trump firmando decretos en la Casa Blanca, Cumbre México-UE, reunión de países emergentes (BRICS) y encuentro Rusia- Reino Unido. Fuentes: Facebook Casa Blanca, Presidencia de la República Mexicana, Narendra Modi, Kremlin.ru. (Imágenes de dominio público y Licencia CC).

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha puesto punto y final a toda una era, la de la Posguerra Fría y el multilateralismo liderado por la primera potencia americana. EE.UU. y su nuevo presidente todavía aspiran a liderar el mundo pero ahora prefieren hacerlo en solitario, sin tomar demasiado en cuenta la existencia de otros focos de poder activos en la sociedad internacional actual.

Las primeras medidas adoptadas por Donald Trump en la Casa Blanca han inquietado a buena parte de los dirigentes occidentales con los que hasta ahora el “Gendarme del mundo” se relacionaba en un clima de “entente cordiale”. Aunque el  sistema de alianzas multilaterales tejido tras la Segunda Guerra mundial no parece estar en riesgo, surgen dudas sobre su eficacia y sobre la capacidad de organizaciones como la ONU o la OTAN para solucionar conflictos internacionales sin el apoyo de EE.UU. ¿Cuál será el devenir de la guerra en Siria, del conflicto palestino-israelí o de la lucha contra el terrorismo internacional?

El auge de los nacionalismos

En los últimos tiempos, los excesos de la globalización han generado desigualdades socioeconómicas y un gran descontento en las sociedades de los países desarrollados. El malestar social y la ineficacia de las instituciones de gobierno para resolver los problemas de los ciudadanos están contribuyendo a aupar al poder a opciones políticas antisistema, hasta ayer minoritarias y con escasa capacidad de convocatoria. El UKIP en Reino Unido, el Frente Nacional en Francia o Amanecer Dorado en Grecia son los partidos del nacionalismo europeo del siglo XXI. Sus líderes promueven la defensa a ultranza del Estado-Nación, el fomento de sentimientos racistas y de las políticas antiinmigración, así como un exacerbado proteccionismo económico propio de otras épocas.

Marine LePen y Nigel Farage

Marine Le Pen, dirigente del Frente Nacional francés y Nigel Farage, miembro del UKIP. Autores: Marie-Lan Nguyen y Stephen West (Licencia CC).

La salida del Reino Unido de la Unión Europea ha significado el culmen de la insatisfacción y de la decepción de los electores británicos respecto al funcionamiento de un sistema de gobierno multilateral a nivel regional. El “Brexit” le ha dado un portazo a Europa y a su histórico modelo de integración política y comercial. Y el Reino Unido se ha convertido en un símbolo del rechazo a las sociedades multiculturales cuyo máximo exponente es la América del “melting pot” y no la del “America first”.

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Opinión. El valor mágico del dinero

17 May

Conectados

Semana del 11 al 17 de mayo de 2015

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Harriet Tubman. Moneda de dos euros

Homenaje a Harriet Tubman. Dcha., modelo de moneda de dos euros (edición conmemorativa 1985-2015). Fuentes: Internet y Roger Carr (Licencia CC).

En el siglo XIX el tevau o “dinero pluma” se empleaba  en las Islas Salomón para representar la cuantía de bienes de especial valor para las sociedades de Oceanía. Era dinero formado por tiras de fibras vegetales y plumas rojas de mielero cardenal, un pájaro tropical típico de los Mares del Sur. Su proceso de elaboración era extremadamente laborioso y por ello se vinculaba con el pago de objetos de gran valor o portadores de un  significado especial e incluso mágico.

A partir de 1940 se generalizaron en la región los intercambios con moneda australiana, pero el tevau no dejó de utilizarse realmente hasta 1970. Una señal de que el dinero también forma parte de los signos culturales que definen a una nación histórica.

Esta semana, los estadounidenses, integrantes de una sociedad multicultural y bicentenaria, han votado por primera vez en su historia la inclusión de la imagen de una mujer en los billetes de veinte dólares. Y no se trata de una fémina cualquiera, porque Harriet Tubman, ganadora en una votación popular, fue una antigua esclava de raza negra que combatió por la liberación de muchos compañeros y que tras la Guerra Civil, luchó por la aprobación del voto para las mujeres.

Tubman viene a sustituir al presidente Andrew Jackson, quien paradójicamente, era radicalmente contrario a la circulación del dinero en papel. Y probablemente los estadounidenses hayan querido reconocer, con su voto popular,  lo que significó el esfuerzo y coraje de Tubman en una época histórica particularmente convulsa. Hasta puede que, como ocurriese con el tevau hasta hace relativamente poco, los bienes y servicios pagados con esos billetes de veinte dólares adquieran a partir de ahora un valor añadido para muchos norteamericanos.

Al mismo tiempo en Europa, la Comisión Europea, anunciaba el lanzamiento de una nueva moneda de dos euros, en una edición conmemorativa de los treinta años de la bandera europea. La de las doce estrellas. La de los doce Estados miembros de 1985 y que figurará en uno de los cinco modelos de moneda que los ciudadanos europeos podrán votar hasta finales de mes.

Otra vez el dinero como símbolo socio-cultural. Sólo que en esta ocasión, la iniciativa en vez de crear lazos, más bien pone en evidencia las actuales diferencias entre los países que forman la Unión Europea. En primer lugar porque la Comisión Europea, esa tercera parte de la tan temida troika, solo permite el voto de los 19 países que forman parte del euro y que además sean capaces de contestar correctamente a una serie de preguntas sobre política económica europea, entre otros requisitos. En definitiva, que el voto popular ha acabado siendo tan restringido como lo era el club de los doce hace exactamente treinta años.

Hace tres décadas, la adopción de la bandera europea como emblema comunitario significó un momento histórico que ahora las instituciones europeas  se esfuerzan por recordar a través de otro símbolo propio, esta vez de índole monetaria. Aunque, dadas las actuales circunstancias políticas y económicas de Europa puede que recurrir a la moneda “común” no resulte precisamente evocador para el conjunto de la ciudadanía europea.

El tevau era orgánico y liviano pero para sus usuarios, su valor de cambio representaba bastante más que su peso en oro. Por el contrario, las perdurables monedas de dos euros pesan bastante más que una pluma de ave exótica engarzada. Aunque su valor añadido, espiritual o sentimental es escaso para quienes lo intercambian a diario. De hecho, tras la crisis, algunas comunidades en Europa han decidido incluso volver al trueque. ¿Recuperaremos alguna vez el valor mágico del dinero?

“Un café, por favor”. “Son 0,001 bitcoins”. (Y Mt. Gox echa el cierre).

28 Feb

A fondo

Mt Gox echa el cierre pero la criptomoneda sigue extendiendose como nuevo medio de pago

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Café holandes que admite pagos en bitcoins.

En este café holandés se admiten pagos en “bitcoins” desde el año 2013. Autor: Targaryen (Licencia CC).

La desaparición -temporal o permanente- de Mt. Gox, la principal operadora de bitcoins del mundo, coincide paradójicamente con la exitosa introducción de la moneda virtual en el mundo real. Mt. Gox ha anunciado que no garantiza a sus clientes la recuperación de los bitcoins depositados en sus “monederos virtuales”- lo más parecido a una cuenta bancaria-, y sus responsables han evitado dar explicaciones sobre los motivos reales del cierre de la empresa.

Mientras, el resto de operadoras han firmado un comunicado desvinculándose de su máximo competidor en el mercado, en un intento desesperado de que la sangre no les salpique también a ellas. Pero lo cierto es que la criptomoneda ha sufrido una bajada vertiginosa en su cotización desde que los problemas de Mt. Gox salieron a la luz. “Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar”, dice el refrán. Quizá por ello, las seis empresas gestoras que se reparten el mercado internacional de bitcoins han querido blindarse de la desconfianza de sus usuarios desmarcándose abiertamente de las prácticas de la operadora caída en desgracia.

La desconexión de Mt. Gox suena un poco a “corralito”, y si aun no han corrido ríos de tinta es porque la pseudo moneda solo tiene unas 200.000 “cuentas” registradas en todo el mundo. Cuentas, que no usuarios, porque estos permanecen siempre en el anonimato. Ello significa que una misma persona puede tener abiertos uno o varios monederos digitales donde guardar su dinero virtual. Además, el volumen total de bitcoins permitidos en el mercado es de 21 millones, una cifra que se prevé alcanzar dentro de una década. La moneda tiene por lo tanto, y si las cosas no cambian, fecha de caducidad anunciada.

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9 de mayo, Día de Europa

9 May

Insolidaridad europea

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Bandera de la Unión Europea. Autor: Sébastien Podvin

Bandera de la Unión Europea. Autor: Sébastien Podvin (Licencia CC)

La Europa que Robert Schuman y Jean Monnet idearon hace más de seis décadas cumple años inmersa en un clima enrarecido de relaciones entre los Estados miembros del norte y del sur del viejo continente.

Seis años de crisis económica amenazan con echar al traste los logros de la construcción europea que los padres fundadores pusieron en marcha el 9 de mayo de 1950. Los principios y objetivos de solidaridad entre Estados miembros, bienestar de los pueblos europeos y cohesión económica y social contenidos en los tratados fundacionales parecen haber quedado en agua de borrajas con el advenimiento de la primera gran crisis económica surgida en la historia de la Unión Europea.

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El fin de la clase media

9 Mar

La crisis económica provocará el declive irreversible de las clases medias europeas

Una jornada organizada por la Fundación Ramón Areces dedicada a las clases medias y el impacto de la crisis en Europa, América Latina y Estados Unidos vaticina el fin de la mesocracia en Europa y el surgimiento de un nuevo modelo de estructura social en los países emergentes del continente americano.

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Ponentes del Banco Mundial en la Fundación Ramón Areces

De izq. a dcha., los ponentes Augusto de la Torre, economista jefe del Banco Mundial, Ramón Casilda, profesor del Instituto de Estudios Latinoamericanos (Universidad de Alcalá) y Enrique Gil Calvo, catedrático de Sociología (Universidad Complutense de Madrid) en la Fundación Ramón Areces. Autora: Samia Benaissa Pedriza

Cada vez es más patente que la crisis económica y, en particular, la crisis de la zona euro, está modificando sustancialmente el estilo de vida de las clases medias europeas. La pérdida de poder adquisitivo como resultado de las políticas de austeridad diseñadas desde las instituciones europeas y los elevados índices de desempleo en sectores estratégicos para las clases medias del viejo continente preludian un cambio histórico del paradigma social de los países europeos.

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