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Las fake news y los ataques a la libertad de prensa

30 Sep

Revista de prensa

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Las noticias falsas suponen un riesgo para la libertad de prensa. Fuente: Internet.

→Artículo de opinión publicado en The New York Times el 23-09-2019 por A.G. Sulzberger, editor del diario:

The Growing Threat to Journalism Around the World (El periodismo en el mundo, cada vez más amenazado)

“Nuestro objetivo en The New York Times es averiguar la verdad y ayudar a la gente a entender el mundo”. Así comienza un extenso artículo de opinión publicado por A.G. Sulzberger, editor de uno de los diarios más prestigiosos y comprometidos con los principios del periodismo en el siglo XXI. Lo que Sulzberger expone no difiere en nada del concepto clásico de periodismo y podría incluso sonar algo “demodé”, si no fuera por el contexto en que se inserta.

Tras recordar los peligros reales a los que se enfrentan muchos informadores en el ejercicio legítimo de su profesión (explosión de minas, bombas, accidentes de helicóptero, secuestros, etc.), el poderoso editor llama la atención sobre otro tipo de amenaza que en los últimos tiempos se ha convertido en letal. Sulzberger se refiere a la visceralidad de las acciones ejercidas por determinados gobiernos para acallar a periodistas que intentan averiguar la verdad, aun a riesgo de comprometer seriamente sus vidas. Es el caso del periodista saudí Jamal Khashoggi, asesinado por razones políticas en 2018 o de Maksim Borodin, otro informador ruso que perdió la vida por esforzarse demasiado en desvelar lo que ocurría en Siria realmente.

Sulzberger también describe como amenaza contra la libertad de prensa un fenómeno que tampoco es nuevo pero que se ha agravado en los últimos tiempos: las mal llamadas “fake news”, o noticias falsas. La crítica es directa contra los gobernantes que se escudan en ellas para restringir el derecho a informar. Los resultados de una investigación desarrollada por el propio Sulzberger y otros colegas revela que en los últimos años más de cincuenta hombres de Estado han esgrimido este argumento para emprender medidas contra la prensa. Donald Trump, Recep Tayyip Erdogan o Nicolás Maduro, entre muchos otros gobernantes, han calificado como falsas informaciones rigurosamente verificadas por medios profesionales que simplemente se oponían a sus intereses políticos o personales.

The New York Times, como tantos otros medios, asume su responsabilidad ante errores informativos que, aseguran, se esfuerzan por corregir. Faltas que no convierten a una noticia en falsa, sino en inexacta y que poco o nada tienen que ver con las auténticas “fake news”, constructos generados por informadores no profesionales (cuando no directamente virtuales o bots) cuyo fin no es informar sino desinformar y manipular hechos reales o totalmente inventados.

+ info:

→Aunque el concepto de “fake news” es una noción discutida, puede entenderse por tal “toda aquella información fabricada y publicada deliberadamente para engañar e inducir a terceros a creer falsedades o poner en duda hechos verificables” (Red de Periodismo Ético –EJN-). Los expertos (Jonathan Albright, Claire Wardle) coinciden en vincular la elaboración de este tipo de noticias a la desinformación y el engaño intencionado en distintos grados de intensidad.

→Un grupo de estudiantes de periodismo de la universidad de Columbia emprendió una campaña para concienciar sobre el peligro de las “fake news”.  Los estudiantes llenaron un kiosco de prensa de Nueva York con portadas de periódicos que solo contenían noticias falsas.

En el año 2018, este kiosco de prensa de Nueva York publicó portadas con noticias falsas editadas por la revista Columbia Journalist Review. Los titulares fueron extraídos de sitios web que difundían este tipo de informaciones. Fuente: Internet.

 

A.G. Sulzberger, editor de The New York Times. Fuente: Internet.

→ A.G. Sulzberger propone unos consejos básicos para ayudar a los lectores a diferenciar las noticias falsas:

  • investigar el medio del que proceden las informaciones y el modo en que han sido elaboradas
  • confiar en medios que practican un periodismo profesional
  • emplear los conocimientos que aporta la información periodística para marcar una diferencia en nuestras vidas cotidianas

En definitiva, verificar el origen de la información, acudir a fuentes de información confiables y entrenar el espíritu crítico mediante la lectura de prensa profesional.

Las olas del feminismo y el #MeToo

8 Mar

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Reivindicaciones feministas

Reivindicaciones feministas a lo largo de la historia. Fuente: Internet.

En 2019 se cumplen 60 años desde que la muñeca Barbie se convirtiera en el icono de belleza por excelencia de las niñas de mediados del siglo XX. El ideal de mujer joven y rubia, sin apenas ocupaciones ni preocupaciones vitales que la muñeca encarnaba se correspondía con la realidad social predominante entre las mujeres de la época. Tras los avances conseguidos por el movimiento feminista, las niñas del siglo XXI pueden ahora imaginar con normalidad un futuro en el que Barbie gestiona con mano firme una empresa o dirige con éxito un país sin cortapisas. Pero la igualdad de derechos no es algo que se dé por sentado en todas las regiones del mundo, ni que se haya reconocido en todas las épocas.

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer en un contexto de manifestaciones en defensa de los derechos de las mujeres a nivel mundial. Porque, a pesar de los avances, aún queda mucho para poder garantizar una convivencia equitativa entre sexos en los actuales modelos de sociedades. A la lucha contra las desigualdades educativas, sociales y salariales iniciada en épocas pasadas, se suma ahora el movimiento #MeToo, organizado desde un sector social con gran visibilidad pública y auspiciado por el poder de las redes sociales.

Cuanto pueda durar la atención de la opinión pública sobre las reivindicaciones feministas en la era de la sociedad en red es difícil de determinar, ya que la vida de las modas iniciadas en el universo digital suele ser efímera. Por ello, solo el tiempo dirá si estamos o no ante el inicio de una nueva ola del feminismo propiciada desde la cumbre, o si el #MeToo supone únicamente un episodio más de viralidad, sin más consecuencias que las generadas en su propio entorno virtual.

Primera ola del feminismo: las mujeres también piensan

Entre mediados del siglo XVIII y mediados del siglo XIX no existían tecnologías capaces de difundir las ideas, las opiniones y el pensamiento tan rápidas como las actuales. Las mujeres eran representadas en el arte clásico como meros objetos cuya belleza y femineidad era exaltada y cuya imagen estaba indisolublemente asociada al cuidado del hogar y de la familia. Unos valores más propios de la Edad Media que del pensamiento moderno de la Ilustración. El siglo de las luces parece que solo se hizo por y para hombres. Filósofos como Jean-Jacques Rousseau o Emmanuel Kant, esgrimiendo razones basadas en la propia naturaleza femenina, opinaban que las mujeres no debían tener acceso a los derechos de ciudadanía. Pero las mujeres de su época y clase social no solo se dedicaban a organizar las labores domésticas de sus acomodados hogares, sino que también pensaban. Algunas damas de la nobleza y la alta burguesía dieron un paso adelante desde su cómoda, aunque limitada, posición de organizadoras de tertulias literarias y políticas en la Francia del siglo XVIII para reivindicar su valía intelectual. Las mujeres de los estratos sociales menos favorecidos hicieron otro tanto en los clubes patrióticos de mujeres, donde se reunían para intercambiar impresiones sobre política y cuestiones de actualidad.

Club de mujeres en el siglo XVIII.

Club de mujeres en el siglo XVIII. Fuente: Internet.

El tema de la igualdad formal de derechos ya se había abordado tiempo atrás por Marie Le Jars de Gournay (De l’Égalité des hommes et des femmes, en 1622) o por François Poullain de la Barre (De l’Egalité des deux sexes, en 1673). Pero en plena Revolución francesa, las ciudadanas querían gozar de derechos reales, razón por la cual en 1789 presentaron en la Asamblea Nacional su propio listado de demandas y quejas (Cahier de doléances). Dos años más tarde, Olympe de Gouges redactaba la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, que mejoraba la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Sin embargo, estas reivindicaciones no tuvieron eco entre los revolucionarios: Olympe de Gouges, defensora de los Girondinos y muy crítica con Robespierre, acabó guillotinada y los clubes de mujeres, prohibidos.

Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta. (Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, 1791)

Segunda ola: queremos votar

Si el siglo XVIII fue de las mujeres francesas, el siglo XIX lo fue de las inglesas. El sometimiento de la mujer (1869), de John Stuart Mill y Harriet Taylor, que inspiró el movimiento sufragista, y Vindicación de los derechos de la mujer (1792), de Mary Wollstonecraft, fueron las obras más significativas de este período. A finales del siglo XIX surgió en Francia el neologismo “feminismo”, creado a partir del término latino “fémina” (mujer), aunque esta nueva realidad no fuera del agrado de todos los intelectuales: el escritor Alexandre Dumas (hijo) no dudó en criticar abiertamente a los hombres que apoyaban el nuevo movimiento.

La abolición de la esclavitud en muchos países y la llegada de la Revolución industrial contribuyeron a impulsar las reivindicaciones de las clases sociales menos favorecidas. Aunque en los inicios las mujeres de color y las obreras se unieron al movimiento feminista, con el tiempo, decidieron seguir caminos separados para alcanzar sus legítimas aspiraciones.

En Inglaterra, Emmeline Pankhurst alcanzó notoriedad por liderar a un grupo de mujeres (las suffragettes) que reclamaban su derecho a votar. La película Las sufragistas (2015) retrata este momento crucial de la historia del Reino Unido, cuando también se reclamaban derechos educativos como el acceso de las mujeres a la universidad. En 1918 se reconoció el derecho al voto de las mujeres mayores de treinta años en Inglaterra y en Alemania. Dos años más tarde Estados Unidos también lo aprobaría a través de la promulgación de la 19ª enmienda. La década de los años veinte supuso un avance importante en la salvaguarda de los derechos políticos de las mujeres en el mundo occidental, si bien con ciertas restricciones (edad, posesión de determinados bienes como condición para poder votar).

Mujeres sufragistas en una manifestación en Nueva York (1912).

Mujeres sufragistas en una manifestación en Nueva York (1912). Fuente: Biblioteca del Congreso de EE.UU. Dominio público.

Las mujeres francesas e italianas tuvieron que esperar a la década de los años cuarenta para ver aprobado el derecho de sufragio universal en sus respectivos países. El derecho al voto se consideró una recompensa por el trabajo realizado durante la segunda guerra mundial, cuando muchas mujeres tuvieron que sustituir a sus maridos, desplazados al frente. Sin embargo, a su regreso, las mujeres volvieron a ocupar un papel meramente doméstico en la economía nacional.

Cartel “Rosie the Riveter”

Cartel “Rosie the Riveter”, también conocido por su lema, “We Can Do It”. En la actualidad constituye un símbolo feminista. La empresa americana Westinghouse animaba así sus trabajadoras a realizar las tareas asignadas a los hombres que habían partido a la guerra. Autor: J. Howard Miller. Dominio público.

 

Cartel publicitario. Segunda guerra mundial

Cartel publicitario difundido durante la segunda guerra mundial para animar a las mujeres estadounidenses a ocupar los puestos laborales de los hombres. Fuente: U.S. National Archives and Records Administration. Dominio público.

A pesar de la publicación del influyente ensayo de Simone de Beauvoir El segundo sexo (1949), la década de los años cincuenta supuso un retroceso en la imagen que las mujeres proyectaban públicamente. La publicidad de la época era abiertamente machista, centrada en difundir anuncios de electrodomésticos e imágenes que cosificaban a las mujeres. En 1959 sale al mercado la muñeca Barbie, creada a imagen y semejanza de las mujeres idealmente rubias y delgadas, representadas como imagen del ideal doméstico en las producciones publicitarias. Las mujeres seguían obteniendo menores grados de visibilidad en los núcleos de poder, los medios de comunicación, el arte y la literatura. Las películas The Wife (2018) y Big Eyes (2014) retratan a la perfección la doble vida que llevaban algunas mujeres, obligadas a ocultar su talento artístico bajo un pseudónimo masculino o la figura de un marido.

Anuncio publicitario de corbatas de tono visiblemente machista.

Anuncio publicitario de corbatas de tono visiblemente machista. Fuente: Internet.

 

Publicidad de comida prefabricada de los años 50

Publicidad de comida prefabricada de los años 50: “Las mujeres no abandonan la cocina. Se sabe que el lugar de una mujer está en casa, cocinando platos deliciosos para su marido”. Fuente: Internet.

 

Publicidad de una bebida de cola.

Publicidad de una bebida de cola. La mujer aparece representada como un mero objeto. Fuente: Internet.

Tercera ola: “nosotras parimos, nosotras decidimos”

Los años sesenta del siglo XX llegaron como una ola. Las mujeres se rebelaron contra los estereotipos y los convencionalismos sociales y familiares: Doris Lessing con El cuaderno dorado (1962) y Betty Friedan con La mística de la femineidad (1963) dieron el pistoletazo de salida. Friedan definió la depresión del ama de casa como “el malestar que no tiene nombre” y Alice Munro con La vida de las mujeres (1971) ayudó a comprender las motivaciones de las mujeres y del universo femenino en un ámbito social particularmente opresivo como el rural.

→Seguir leyendo reportaje Las olas del feminismo y el #MeToo.

El peligro de los microplásticos

16 Ene

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Microplásticos.

Microplásticos. Fuente: Internet.

Microplástico” fue la palabra del año 2018 elegida por la Fundación Fundéu BBVA (Fundación del Español Urgente). Y el voto coincide con el aumento de las iniciativas gubernamentales para combatir la proliferación de esta diminuta materia presente en un gran número de productos de uso diario que está contaminando el medio ambiente a nivel global.

El término se refiere a las micropartículas de plástico (polietileno, polipropileno o poliestireno) de menos de 5 mm de diámetro presentes en muchos productos de limpieza e higiene personal. Debido a su reducido tamaño, no pueden ser filtradas por las depuradoras de agua antes de depositarse en el mar, por lo que son ingeridas por la fauna marina. El tamaño de los microplásticos es objeto de discusión, aunque existe un consenso internacional respecto a la medida de 5 mm alcanzado por la mayoría de agencias medioambientales (ONU Medioambiente, Agencia Europea de Medioambiente, Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.).

Los microplásticos primarios son aquellos fabricados directamente por la industria cosmética para elaborar productos de higiene, mientras que los microplásticos secundarios se generan por la descomposición molecular de los plásticos de mayor tamaño (bolsas, botellas, envases) vertidos al mar en una proporción estimada de ocho toneladas al año.

Basura plástica depositada en el mar.

Basura plástica depositada en el mar. Fuente: Internet.

“No Blue, no Green” (Sylvia Earle)

La acumulación en los océanos de productos elaborados a partir de derivados del petróleo, como los plásticos y microplásticos comenzó a finales de los años setenta. Y tan solo una década después, en 1988, ya se detectó una zona del Pacífico norte con una notable acumulación de microplásticos. La denominada “Isla de Basura” fue la primera de las tres franjas oceánicas contaminadas que han sido identificadas hasta el año 2011.

La “Isla de Basura”

La “Isla de Basura”, localizada en el océano Pacífico, entre Hawái y las costas de California. Su extensión es de 3.4 millones de kilómetros cuadrados. Fuente: Facebook/Internet.

La isla de basura (Pacífico norte)

En la isla se acumulan 100 millones de toneladas de desechos. En su parte central se registra una mayor concentración de microplásticos. Fuente: Internet.

Los primeros estudios científicos sobre microplásticos se emprendieron a principio de los años 2000. La destacada bióloga marina Sylvia Earle advertía ya en 2009 de la necesidad de preservar la salud de los océanos para proteger el medio ambiente: “no Blue, no Green” fue su célebre máxima. Ahora asegura que “el plástico no es malo en sí, sino lo que hacemos con él”.

“Collage” plásticos

“Collage” fotográfico elaborado a partir de 3.000 tapones de botellas de Coca-Cola recogidos en playas de todo el mundo y extraídos de los vientres de aves marinas. Autora: Mandy Baker. Fuente: Samia Benaissa Pedriza.

Existen suficientes estudios sobre la contaminación por microplásticos en el medio marino, pero no así sobre sus efectos en el aire y el medio terrestre. Un estudio de la Universidad de Heriot-Watt (Escocia) revela que en la comida que ingerimos cada día podrían contenerse más de 100 micropartículas de plástico, frente a las 3,35 detectadas en los mejillones, directamente procedentes del mar. Las nanopartículas, procedentes del polvo en suspensión de los hogares, se depositarían en los alimentos que ingerimos cada día.

Por otro lado, una investigación en Alemania ha concluido que la presencia de microplásticos en los suelos y sedimentos podría ser aún más contaminante que la de los océanos ya que su concentración es de 4 a 23 veces superior, según la zona analizada. Las micropartículas de plástico que han incorporado sustancias tóxicas como el cloro pueden ser absorbidas por los suelos o filtrarse en aguas subterráneas.

Microplásticos en los suelos.

Microplásticos contaminantes en los suelos. Fuente: El diario.es (Licencia CC).

¿Un peligro para el ser humano?

En la actualidad, las investigaciones se centran en analizar la presencia de microplásticos en la cadena alimentaria (Greenpeace, Universidad de Melbourne), aunque aún no existen resultados concluyentes sobre sus efectos en la salud humana. Sin embargo, dada la capacidad de los microplásticos para absorber sustancias tóxicas, podrían ser potencialmente peligrosos para las especies animales y los seres humanos. Según un informe de Ecologistas en Acción, los microplásticos con mayor impacto serían aquellos con un tamaño comprendido entre 1 y 5 mm, ya que los inferiores a 1 mm pueden ser excretados fácilmente por las especies que los ingieren.

→ Seguir leyendo reportaje “El peligro de los microplásticos”.

Alma Guillermoprieto, premio Princesa de Asturias de Comunicación

22 Oct

Revista de prensa

Entrevista de Inés Martín Rodrigo a Alma Guillermoprieto, publicada el 19-10-2018 en la edición digital del diario ABC.

Autora: Samia Benaissa Pedriza

“Los periodistas son indispensables para la democracia, este oficio sobrevivirá”

Alma Guillermo prieto en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2018.

Alma Guillermoprieto en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2018. Fuente: Internet.

Alma Guillermoprieto, periodista mexicana distinguida con el último Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, reivindica en esta entrevista concedida al diario ABC el periodismo de calle así como la manera de informar reflexiva y analítica de los años setenta, cuando las historias sobre el acontecer de la sociedad posindustrial se elaboraban con más tiempo y cuidado.

Gullermoprieto habla de temas actuales como el auge del movimiento feminista en el mundo, los peligros de las redes sociales o las fake news y aprovecha para aclarar que el clima de enfrentamiento político entre los países de América Latina y EE.UU. que Donald Trump pretende vender no es real.

+ info:

Alma Guillermoprieto.

Alma Guillermoprieto. Fuente: Internet.

La periodista y escritora Alma Estela Guillermoprieto (Ciudad de México, 1949) es la tercera mujer en la historia de los Premios Princesa de Asturias que obtiene el galardón en la categoría de Comunicación y Humanidades. Le precedieron María Zambrano en 1981 y Annie Leibovitz en 2013. Los premios se conceden anualmente en España a personalidades del mundo del periodismo y las humanidades que hayan destacado en su campo de actividad.

Guillermoprieto, educada en EE.UU. comenzó su andadura profesional a mediados de los años setenta en los diarios The Guardian y The Washington Post cubriendo asuntos sobre América Latina. Es conocida por sus reportajes y extensas crónicas sobre la realidad de los países del Sur del continente americano. Ha escrito varios libros de crónicas, entre ellos, Al pie de un volcán te escribo (2000) y Desde el país de nunca jamás (2011) y unas memorias políticas, La Habana en un espejo (2004).

Discurso completo de Alma Guillermoprieto en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias.

Los enemigos de la cultura

9 Sep

Conectados

Semana del 03 al 09 de septiembre de 2018

Autora: Samia Benaissa Pedriza

El museo nacional de Río de Janeiro y los escarpines escarlatas de Judy Garland.

El museo nacional de Río de Janeiro en llamas y los escarpines escarlatas de Judy Garland recuperados por la policía. Fuente: Internet.

A Luzia la encontraron muerta en Brasil en 1975. Lo extraordinario es que muriese dos veces: la primera por causas violentas hace 12.000 años y la segunda en el incendio del museo nacional de Río de Janeiro. Porque los restos de la mujer más antigua de América Latina han quedado definitivamente calcinados por las llamas. Junto a ella han perecido 20 millones de piezas arqueológicas, tesoros paleontológicos y colecciones indígenas con dos siglos de historia.

Tradicionalmente, la ignorancia y el poder han sido los grandes adversarios de la cultura. El patrimonio cultural de los pueblos vencidos ha supuesto un botín de guerra para los ganadores desde el inicio de los conflictos armados. Y la destrucción de los signos de identidad de una civilización sometida es un símbolo máximo de supremacía y de autoridad. La biblioteca de Alejandría, fundada por los Ptolomeos y, en su tiempo, la más grande del mundo, fue incendiada por los romanos en su senda de dominación. Más recientemente, el sectarismo de las guerras en Siria e Iraq ha mermado irremediablemente el acervo milenario de las culturas de Oriente Medio.

Pero también la desidia y la codicia pueden ser ángeles exterminadores. El incendio del museo nacional de Río de Janeiro es solo un signo más de los tiempos. Las causas del incendio apuntan a una negligencia, ocasionada por la escasez de fondos públicos dedicados a su mantenimiento. Lo que conduce a pensar que en el siglo XXI, a la cultura no solo la amenazan enemigos harto conocidos, sino también la pobreza material y espiritual de sus guardianes. Solo 100.000 euros han sido los culpables de que se perdieran siglos de historia acumulada del continente americano.

La apetencia por el dinero también está detrás de la pérdida y reciente recuperación de otro tesoro cultural, esta vez de índole cinematográfica. Quizá para compensar tanta tragedia, el mundo del séptimo arte recuperaba estos días un icono dado por perdido por varias generaciones de espectadores. El par de escarpines escarlatas que Judy Garland llevara en la célebre película “El mago de Oz” en 1939 han podido ser recuperados, trece años después de que fuesen robados del museo dedicado a la actriz en Minnesota.

→ Seguir leyendo artículo “Los enemigos de la cultura”

Los 50 años de mayo del 68

16 May

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Disturbios sociales durante mayo del 68

Disturbios sociales durante mayo del 68. A la izda., “Dany el Rojo” liderando una manifestación. Fuente: Internet y http://www.anticapitalistes.net (Licencia CC).

En el año 2011 la revista Time nombró persona del año a los “protesters”, el grupo de manifestantes que alzaron su voz en la primavera árabe y que desencadenó el hundimiento de los gobiernos corruptos de Túnez y Egipto. Por las mismas fechas surgió en España el movimiento 15-M, que protestaba contra las desigualdades sociales agravadas por la crisis económica, y que estaba hermanado con el colectivo de los “indignados”, inspirado en el manifiesto “¡Indignaos!” del escritor francés Stéphane Hessel. El impacto mediático de aquellas protestas hizo recordar a muchos el mayo francés del 68, cuando las sociedades occidentales nadaban en la abundancia y los hijos de las clases medias salieron a las calles para pedir un mundo mejor.

Cincuenta años después de aquella primera llamada de atención, aun se recuerda el eco de las protestas, el sonido de los adoquines cayendo sobre las fuerzas del orden francesas o los eslóganes políticos gritados a pleno pulmón por una juventud enfervorecida. No puede decirse lo mismo de los movimientos sociales que nacieron apenas siete años atrás y que han ido fragmentándose tras su transformación en partidos políticos y su llegada al poder.

¿Qué tiene entonces Mayo del 68 para despertar tanto interés, medio siglo después de que se apagaran las candilejas? Posiblemente, un halo de nostalgia, un puñado de imágenes icónicas que han quedado para la posteridad, una buena dosis de pose política y unos protagonistas carismáticos con mucha actitud.

Las causas del conflicto

Mayo del 68 comenzó con una protesta estudiantil por la normativa interna aprobada por la Universidad de Nanterre en marzo de aquel año. En abril, tuvo lugar una nueva protesta en apoyo de unos estudiantes del Comité Vietnam Nacional, acusados de atentar contra empresas estadounidenses. El suceso enturbió la convivencia entre los estudiantes universitarios de izquierda y de derecha que se enfrentaron políticamente en un ambiente claramente polarizado. La extensión del conflicto a las universidades del país, y en especial en la Sorbona de París, provocó la intervención violenta de la policía, que desembocó en un clima de rechazo social y de apoyo mayoritario a la causa de los estudiantes.

Manifestación mayo 1968

Manifestación de trabajadores y estudiantes en mayo del 68. Fuente: Internet.

El 13 de mayo de 1968 se convocó una huelga general que fue secundada por 9 millones de trabajadores. Algunos manifestantes ocuparon la Sorbona ese mismo día y en los siguientes, obreros de toda Francia hicieron lo mismo en las principales fábricas del país. El descontento del movimiento obrero ya venía de lejos, ocasionado por un empeoramiento de las condiciones salariales y laborales del sector industrial. La mecha que encendieron los estudiantes fue el detonante de una revuelta social virulenta que acabó provocando la convocatoria de elecciones generales por el entonces presidente de la república francesa, Charles De Gaulle.

De Gaulle 1968

El General De Gaulle durante un discurso televisado en mayo del 68. Fuente: Internet.

A pesar de que la Unión de Demócratas de Francia, el partido del cuestionado presidente, resultó ganadora frente a las fuerzas de izquierda (partido comunista y socialistas de François Mitterrand), De Gaulle presentó su dimisión al año siguiente, no sin antes haber puesto en marcha una serie de reformas generales. Finalmente, el presidente no logró obtener el apoyo de la sociedad francesa en un plebiscito sobre su gestión. Sin embargo, la salida de De Gaulle no logró frenar la conflictividad laboral en Francia que se mantuvo activa hasta bien entrada la década de 1970.

Sus protagonistas

Los jóvenes franceses de 1968 leían El hombre unidimensional (1964) de Herbert Marcuse y La sociedad del espectáculo (1967) de Guy Debord, obras que simpatizaban con las corrientes antiimperialista y anticapitalista que habían surgido en Occidente tras el fin del colonialismo. Estaban en contra de la guerra de Vietnam y de las desigualdades del Tercer Mundo. No padecían las penurias de una crisis económica ni temían por su seguridad, pero terminaron por también hacer suyas las reivindicaciones de la clase obrera.

Las revueltas de mayo del 68 tuvieron algunos protagonistas destacados que con el tiempo acabaron formando parte del sistema que tanto criticaran:

→Daniel Cohn-Bendit: denominado “Dany el Rojo”, fue el líder estudiantil que dirigió los pasos del Movimiento 22 de marzo, formado por un grupo de estudiantes de la Facultad de Letras de Nanterre (en las afueras de París). Protagonizó encendidos discursos radicales en el Barrio Latino de París, cuando las movilizaciones se trasladaron a la Sorbona y los medios comenzaron a prestar atención a un conflicto que comenzaba a encallarse. Al acabar todo trabajó de empleado en una guardería y en una librería en Alemania, el país de origen de sus padres.

De ideología anarquista, pasó a ser ecologista y en 1994 se convirtió en eurodiputado del Partido Los Verdes. En las últimas elecciones presidenciales de su país, apoyó a Emmnauel Macron, un centrista que reniega de mayo del 68 y que una vez instalado en la presidencia, ha preferido no celebrar oficialmente el aniversario de las revueltas históricas.

De izda. a dcha., Alain Geismar, Jacques Sauvageot y Daniel Cohn-Bendit en mayo de 1968

De izda. a dcha., Alain Geismar, Jacques Sauvageot y Daniel Cohn-Bendit durante una comparecencia pública en mayo de 1968 en París. Fuente: Internet.

Alain Geismar : ingeniero de minas, en 1968 era secretario general del sindicato nacional de profesores universitarios. Conocido como “el hombre del megáfono”, su popularidad decayó con el fin de las revueltas, aunque supo integrarse bien en las estructuras de poder de la izquierda cuando esta llegó a gobernar en Francia. En la década de los noventa fue inspector general de educación en el gobierno socialista de François Mittérand y consejero del entonces ministro de educación, Lionel Jospin. Hasta su jubilación en el año 2004 ejerció de consejero de educación en la alcaldía de Paris.

→Jacques Sauvageot: fue vicepresidente de la Unión Nacional de Estudiantes franceses en mayo del 68. Junto a Daniel Cohn-Bendit y Alain Geismar formó el trío de representantes universitarios que lideraron las protestas estudiantiles. De ideología anarquista, defendía la autogestión de las empresas por los trabajadores. Cuando de la fama ya solo quedaban cenizas, se empleó como profesor de historia del arte. Falleció en el año 2017.

Los eslóganes políticos

Muchas de las consignas lanzadas en las manifestaciones fueron ideadas por los propios estudiantes. Otras fueron difundidas por pensadores de lujo como el filósofo y escritor Jean Paul Sartre, quien no dudó en unirse a las revueltas, megáfono en mano, y alentar a los trabajadores a ocupar las fábricas. Él fue el autor de la célebre frase “La imaginación al poder”. Otros eslóganes fueron tomados prestados directamente de admirados dirigentes de izquierdas: “Seamos realistas, pidamos lo imposible” era en realidad una llamada a la acción del Che Guevara en el contexto de la revolución cubana.

Eslogan de mayo del 68: “La política es para todos”.

Eslogan de mayo del 68: “La política es para todos”. Fuente: Internet.

→Seguir leyendo reportaje: Los 50 años de mayo del 68.

80 aniversario de los bombardeos de Guernica

26 Abr

Una imagen o mil palabras

Autora: Samia Benaissa Pedriza

El guernica de Pablo Picasso.

El Guernica de Pablo Picasso. Fuente: Museo nacional Centro de Arte Reina Sofía.

El 26 de abril de 1937 la legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana bombardearon la ciudad vasca de Guernica, defendida por los partidarios del gobierno republicano durante la Guerra Civil española. Los centenares de muertos que el ataque militar provocó, el miedo, la destrucción y el sufrimiento fueron inmortalizados en un cuadro de Pablo Picasso, destinado a convertirse en un icono del siglo XX.

La simbología del Guernica es peculiar y variada: seres humanos y animales reunidos en un mismo escenario representando escenas de La pietà, la destrucción de las artes o los fusilamientos del Tres de Mayo mezclados con el cubismo y la vida privada de Pablo Picasso.

Una única imagen para expresar el horror total de las guerras, sin palabras.

Los bombardeos sobre Guernica

Guernica no poseía ningún tipo de defensa antiaérea lo que facilitó la destrucción de la ciudad por las potencias aliadas de las tropas nacionales lideradas por el General Franco: la Alemania nazi y la Italia de Benito Mussolini. El ataque a Guernica se efectuó en tres fases que ocuparon desde las 15:30 hasta las 20:30 horas. Desde el cielo se lanzaron bombas incendiarias, seguidas de otras explosivas y de ametrallamientos sobre la población.

El 70% de los edificios quedaron destruidos y los historiadores estiman el número de víctimas mortales en 126, aunque el gobierno republicano afirmase que se produjeron más de 1.500. El eficaz sistema de alertas y refugios de la ciudad favoreció que se registrase un reducido número de bajas civiles.

Guernica bombardeada. 1937

La ciudad de Guernica, destruida por los bombardeos de la aviación alemana en 1937. Fuente: Archivos Federales de Alemania (Licencia CC).

El bombardeo de Guernica, a pesar de no ser ni el primero ni el más mortífero que sufriría la población española durante la Guerra Civil fue tomado como un símbolo intelectual del antibelicismo. El propio General Franco quedó sorprendido por la virulencia del ataque alemán y los efectos de la destrucción masiva de la ciudad. La propaganda franquista incluso llegó a negar la autoría de los bombardeos, atribuyéndola al propio ejército republicano. Los hechos solo se reconocieron en 1971, cuatro años antes del final de la Dictadura franquista.

+ info:

El Guernica fue un encargo del gobierno de la Segunda República española para ser exhibido durante la Exposición Internacional de 1937 en París. El objetivo era suscitar las simpatías de la comunidad internacional hacia los intereses republicanos durante la Guerra Civil.

Pablo Picasso

El pintor malagueño Pablo Picasso. Imagen de dominio público.

Pablo Picasso no era particularmente proclive al gobierno republicano pero aceptó el encargo convencido por sus amigos el pintor y político Josep Rinau  (quien le había concedido a Picasso el cargo de director honorario del Museo del Prado) y los escritores Max Aub y José Bergamín. Picasso solo aceptó ser pagado por los materiales utilizados para elaborar el mural.

El cuadro fue pintado en tan solo dos meses, entre mayo y junio de 1937, inmediatamente después del bombardeo de la ciudad de Guernica por la aviación alemana e italiana en abril de ese mismo año. El cuadro original mide 3.49 metros de alto por 7.76 de ancho. Desde 1981 está expuesto en el museo nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

Edward Snowden, un puñado de rumores

13 Feb

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Edward Snowden

Xilografía de Edward Snowden. Autor: Felipe Crespo (Licencia CC).

La vida de Edward Snowden desde que decidiera sacar a la luz las miserias del espionaje estadounidense, solo puede calificarse de incierta. Precariedad e inseguridad son los términos que definen su modo de vida desde que en 2013 huyese a Hong Kong con una ristra de información confidencial sobre el modo en que la NSA (la Agencia Nacional de Seguridad) espía a los ciudadanos del mundo. Incluidos los gobernantes de potencias aliadas de EE.UU. que obviamente no se lo tomaron demasiado bien.

Hasta ahora el exanalista informático respiraba tranquilo en Rusia donde se le ha concedido una prórroga del permiso de residencia del que gozaba hasta el año 2020. Pero tras pasar cuatro años en el gélido país de Vladimir Putin, Snowden teme ahora por su suerte tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE.UU.

Los abogados de Snowden intentaron que Barack Obama le concediese el indulto antes de finalizar su mandato. Algo altamente improbable teniendo en cuenta que Snowden asegura que reveló lo que sabía porque se sintió decepcionado por la pasividad de Obama. Al ahora expresidente le quedó claro que Snowden no era el soldado Manning, otro delator condenado a 35 años de privación de libertad, que sí se enfrentó a un proceso judicial y sí mostró arrepentimiento.

¿Qué pasa con Edward Snowden? Cien mil firmas apoyaron la petición de indulto de Manning ante la Casa Blanca pero solo quinientas respaldaron la de Snowden. El exempleado de la NSA recibe apoyo institucional de Amnistía Internacional y de Human Rights Watch pero hasta la fecha no ha logrado que ningún país se muestre dispuesto a ofrecerle asilo político en su territorio.

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Elecciones EE.UU. Donald Trump, presidente sorprendente

9 Nov

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Donald Trump, presidente electo de EE.UU.

Donald Trump en su primer discurso como presidente electo de los Estados Unidos. Fuente: Internet.

La victoria del polémico Donald Trump sobre la aspirante del partido demócrata Hillary Clinton representa para muchos un indicador de cambio profundo en la no tan antigua historia política de Estados Unidos. El candidato republicano no es el primer político sin experiencia que alcanza la presidencia del país más influyente del continente americano, pero posiblemente sí haya sido el más controvertido. La presidencia de un arrogante Donald Trump  a priori anuncia grandes transformaciones en EE.UU y en el resto del mundo, aunque surgen dudas sobre la virtualidad de un cambio más aparente que trascendente.

La victoria de Donald Trump

Donald Trump ha ganado las elecciones a la presidencia de Estados Unidos por un cuestionado margen de votos, una situación no del todo inusual en las grandes citas electorales del extenso país americano. El antecedente más reciente: las disputadas elecciones que dieron la victoria a Georges W. Bush en el año 2000. Una diferencia escasa de 500.000 votos a favor de Al Gore no impidió ser presidente a un candidato republicano tan cuestionado como Donald Trump por su incapacidad para hacer frente a los desafíos de una nueva presidencia en tiempos de cambio.

En estas elecciones Donald Trump tampoco se ha presentado como el abanderado del cambio político y social en EE.UU. Sus propuestas para “volver a hacer América grande” (construir muros contra la inmigración ilegal, deportar a 11 millones de trabajadores ilegales, recuperar Guantánamo, vigilar indiscriminadamente a la ciudadanía) no han sido innovadoras ni revolucionarias, ni siquiera populistas, sino más propias de partidos de extrema derecha. Trump, un independiente que entró como un viento huracanado en el partido republicano, ha empleado durante la campaña una estrategia de comunicación directa, con mensajes extremistas e incendiarios, cuya única finalidad era llamar la atención de un electorado pasivo y desencantado.

→Vídeo. Intervención de Donald Trump durante el último debate electoral con Hillary Clinton. El candidato republicano expresa su opinión en contra de la inmigración ilegal. Fuente: Canal oficial de Donald Trump en You Tube.

Hillary Clinton, ni cambio ni recambio

Tras los comicios, algunos se preguntan si Donald Trump ha ganado realmente las elecciones o si no ha sido Hillary Clinton quien las ha acabado perdiendo por exceso de confianza. Para muchos votantes demócratas decepcionados con Barack Obama, la exprimera dama norteamericana no ha representado el cambio deseado y prometido. Ni tampoco un recambio político, porque Clinton se ha mostrado diferente a Obama la hora de hacer política. A Hillary le han votado las mujeres, las clases medias blancas y las minorías étnicas, pero también las grandes corporaciones y las élites económico-financieras. Meses atrás, durante las primarias del partido demócrata, logró vencer al resto de candidatos “izquierdistas” posicionándose sin miedo hacia la derecha de su propia formación política. Una estrategia que posiblemente le haya hecho perder más votos de los deseados.

Hillary Clinton durante un mitin en Arizona

Hillary Clinton durante un mitin en Arizona en marzo de 2016. Autor: Gage Skidmore (Licencia CC).

El papel de los indecisos parece haber sido fundamental para inclinar la balanza del lado de Trump, más allá de los mensajes provocadores, de los escándalos surgidos durante la campaña electoral o de las maniobras de acoso y derribo del adversario. En contra del establishment, los estadounidenses han votado paradójicamente esta vez por la opción más nacionalista y proteccionista, dentro y fuera de su territorio. Mientras, el resto de potencias mundiales se preguntan si Donald Trump finalmente se atreverá a poner en práctica sus propuestas más discutidas, en qué tiempos y bajo qué formas.

Continuismo político

Los analistas políticos han vendido estas elecciones como un enfrentamiento polarizado entre dos candidatos opuestos en las formas aunque no tanto en el contenido. Ambos han defendido la estabilidad de un sistema económico liberal con algunas concesiones extra a las políticas sociales asumidas por el Estado, en el caso de Hillary Clinton. Aunque poco se ha difundido del contenido real de los respectivos programas electorales.

Al contrario de lo que ocurrió durante las presidenciales que dieron el triunfo a Barack Obama en 2008, la campaña no se ha desarrollado en los nuevos medios sino en un canal tan tradicional como efectivo: la televisión. Los medios audiovisuales han caricaturizado a los oponentes -un empresario racista y xenófobo y una exprimera dama engañada- y exprimido su popularidad para ganar audiencia a golpe de telerrealidad. Ya sea por conveniencia o por indiferencia, tanto Clinton como Trump se han dejado convertir en dos productos de consumo enfrentados en una sociedad marcada por los dictados de los medios de comunicación.

→Vídeo. Participación de la candidata demócrata Hillary Clinton en el programa de entretenimiento “The Tonight Show” presentado por Jimmy Fallon. Clinton mantiene una conversación telefónica con un ficticio Donald Trump. Fuente: You Tube.

Durante la larga campaña electoral -año y medio si incluimos los procesos internos de selección interna de candidatos por cada partido- los americanos han ido descartando todas la opciones más próximas al cambio social: Bernie Sanders fue derrotado por Hillary Clinton en las primarias del partido demócrata y los candidatos de otros partidos como el Green Party son opciones anecdóticas para los estadounidenses que siguen prefiriendo hacer uso del voto útil y erigir opciones mayoritarias en el Congreso -casi exclusivamente en manos de Republicanos o Demócratas-.

Bernie Sanders y Jill Stein

El aspirante y senador por Vermont Bernie Sanders era el preferido por el sector más “izquierdista” del partido demócrata. Fuente: Congreso de los EE.UU. (sanders.senate.gov). Imagen de dominio público. A la dcha., la activista Jill Stein, candidata presidencial del Green Party. Autor: Gage Skidmore (Licencia CC).

A pesar del descontento social por los bajos salarios en Estados Unidos y de la carestía de los seguros privados de salud, los estadounidenses no se muestran especialmente interesados en instaurar un sistema público de salud inclusivo y garantista, acostumbrados a tener que pagar por casi todo lo esencial (vivienda, educación o sanidad). Lo mismo ocurre con los altos índices de criminalidad que nadie quiere vincular a la tenencia descontrolada de armas, o la inmigración ilegal a la que se sigue culpando del aumento del desempleo.

La ausencia de una voluntad real por afrontar cambios políticos profundos por parte de Hillary Clinton y Donald Trump en las últimas elecciones presidenciales se explica por la inexistencia de un cambio social significativo. La sociedad estadounidense es aun una entidad en su mayoría conservadora y monolítica, y ello a pesar de la aparente polarización mediática construida por los medios durante la campaña electoral. Los resultados electorales que han dado la victoria a Donald Trump son buena prueba de ello.

+ info:

→El 20 de enero de 2017, Donald Trump se convertirá en el 45 presidente de EE.UU. Trump ha dado al traste con las aspiraciones de Hillary Clinton de convertirse en la primera mujer presidenta en la historia de su país. Desde que en 1872 la sufragista Victoria Woodhull presentase su candidatura (sin votos) solo 17 mujeres más lo han intentado en el pasado, sin éxito.

→El sistema electoral estadounidense no permite a los electores votar directamente por un candidato. Los votantes eligen un determinado número de compromisarios por Estado que a su vez votan por cada candidato. A pesar de que Hillary Clinton obtuvo 395.000 votos directos más que Donald Trump, este sumó un total de 306 compromisarios, superando la mayoría necesaria de 270 votos para proclamarse presidente de Estados Unidos.

Resultados de las elecciones presidenciales en EE.UU. por Estados (2016).

El matrimonio Clinton junto a Donald Trump.

El matrimonio Clinton junto a Donald Trump. Fuente: Internet.

Las relaciones entre Hillary Clinton y Donald Trump

Se da la circunstancia de que en 1968 Hillary Clinton fue presidenta de la asociación Young Republicans y becaria del partido republicano en el Congreso de EE.UU. Poco después su ideología dio un rumbo hacia ideas más progresistas.

En el pasado, el matrimonio Clinton recibió donaciones de Donald Trump para fines políticos a través de la Fundación Clinton. En 2012, el mediático empresario decía de Hillary Clinton que era una mujer “fantástica”. “Me gustan mucho ella y su marido”, llegó a afirmar Trump en la cadena Fox.

Documental “Así se hizo Trump”. Fuente: RTVE. Año: 2016. Contenido disponible hasta el 11-11-2016.

Documental “Hillary Clinton, una mujer a abatir” (A woman on the edge). Fuente: RTVE. Año: 2016. Contenido disponible hasta el 11-11-2016.

Radicalización express en un mundo 2.0

16 Jul

Opinión

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Atentado en Niza.

Arriba, momento en que el camión conducido por Mohamed Lahouaiej Bouhel es detenido por la policía en el paseo marítimo de Niza. Debajo, el célebre hotel Negresco en el Paseo de los Ingleses. Fuente: Notimex Tv y Anna M. Stevenon (Licencia CC).

Thomas Weber, autor del último libro sobre Hitler, “Cómo Hitler se convirtió en nazi”, afirma que la radicalización se da en contextos históricos diferentes, que ocurre de “forma gradual pero relativamente rápida” y que resulta casi imposible de invertir.

Mohamed Lahouaiej Bouhel, autor del atentado terrorista perpetrado hace dos días en Niza y reivindicado por el Estado islámico, era un lobo solitario de 31 años, poco o nada religioso y no tenía vínculos conocidos con el extremismo islámico. Contaba con un perfil tan aparentemente anodino e inofensivo que a las autoridades francesas les ha costado confirmar la existencia de un vínculo terrorista con el atropello mortal e intencionado de 84 personas en plena Costa azul.

En el libro de Weber se cuenta que el punto de inflexión en la radicalización de Adolf Hitler, un soldado común y corriente y sin demasiadas luces, fue la visión de una Alemania caída y humillada tras la Primera Guerra Mundial en el Tratado de Versalles (1919). Pero hasta 1923, cuando Hitler dio su fracasado golpe de Estado pasaron cuatro años. Un tiempo relativamente corto en el que se desarrolló el germen de lo que más tarde sería el nacional-socialismo.

El desencadenante de la radicalización express de Lahouaeij Bouhel aun se desconoce. “La radicalización ha sido muy rápida”, declaraba Bernard Cazeneuve, ministro del Interior de Francia. Tan rauda que nadie la vio venir, lo que abre una inquietante grieta en el entramado de la lucha contra el terrorismo internacional y en la seguridad nacional, que ha quedado en entredicho.

El contexto histórico en el que se ha llevado a cabo la apresurada radicalización de Mohamed Lahouaiej Bouhel es aquel en el que un simple cuchillo de cocina o un camión de gran tonelaje son capaces de sembrar el pánico en cualquier punto de la civilización occidental ante la impotencia de unos gobernantes incapaces de proteger la vida de sus ciudadanos una y otra vez.

Adolf Hitler recurrió a la propaganda como arma arrojadiza en un mundo no globalizado todavía. Al principio sin demasiado éxito, después aupado por las élites de una sociedad profundamente racista. Casi un siglo después, el terror sigue empleando los mismos recursos e instrumentos: la violencia indiscriminada y la guerra psicológica ejercida esta vez sobre una sociedad tecnológica y mediatizada que facilita peligrosamente y de forma inmediata la difusión de todo tipo de mensajes, incluidos los sectaristas.

Cuarenta y ocho horas después de la tragedia, la sociedad internacional sigue conmocionada, pero los turistas ya han vuelto a desfilar por el icónico Paseo de los Ingleses. Aunque nunca más volveremos a evocar del mismo modo el famoso paseo marítimo de Niza, ni sus glamurosos hoteles y restaurantes. Hasta el elegante Negresco se ha convertido estos días en un improvisado hospital de campaña. Escenas más propias de un conflicto bélico que lamentablemente tiene visos de perdurar en el tiempo.