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El motel del voyeur, o la crisis de credibilidad del “nuevo periodismo”

6 Ago

Lecturas de verano

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Cubierta de “El motel del voyeur”,

Cubierta de “El motel del voyeur”, del periodista Gay Talese. Editorial Alfaguara. Fuente: Internet.

Lo peor que le puede suceder a un periodista es perder la credibilidad. El asunto se agrava cuando hablamos de un grande del “nuevo periodismo” –Gay Talese-,  que ha trabajado para el New York Times y cuyo talento se basa en analizar hechos, hechos y más hechos.

La publicación del último libro de Talese, “El motel del voyeur”, ha generado una polémica sobre la ética en el uso de las fuentes periodísticas pero también ha servido para visibilizar el contraste que existe entre las nuevas y las viejas formas de hacer periodismo.

En los años sesenta existían periodistas de la competencia gozosos por encontrar fallas que resquebrajasen historias ajenas, sobre todo si estas acababan convirtiéndose en exclusivas superventas. En la actualidad, ese trabajo se lleva a cabo por razones éticas por los equipos de fast-checking de las redacciones, que vienen a realizar el mismo trabajo solo que de forma más rápida y eficaz.

Talese siempre ha defendido el periodismo activo, el ir a buscar las fuentes de información, investigar y documentarse. Y afirma que lleva sesenta años haciendo el mismo trabajo: “no se hace periodismo con Google y por email”, asegura. También lamenta que ya no existan periodistas comprometidos como Woodward y Bernstein, los reporteros del Washington Post que destaparon el caso Watergate.

Pero resulta que a Talese le ha pasado por encima la apisonadora del actual periodismo de investigación y del fast-checking a sus 84 años de edad. Y es difícil determinar la manera en que un periodista experimentado como él ha podido dejarse manipular por una fuente de información que solo cuenta medias verdades. Precisamente Talese, que siempre se ha enorgullecido de contar historias reales sobre personas.

En “El motel del voyeur” el afamado periodista describe con su peculiar estilo aséptico las experiencias como “voyeur” de Gerald Foos, propietario de un motel en Denver (EE.UU.), desde 1966 hasta 1990.

Gerald Foos

Gerald Foos en el motel que regentaba en Denver en los años sesenta. Fuente: Internet.

Según iba escribiendo el libro Talese creía realmente que las historias que iba a contar eran “un experimento sobre la realidad, diferente a lo que vemos en esa farsa que es la telerrealidad” (abc.es. 25.03.2013). Entre ellas, las prácticas sexuales de los clientes del motel y hasta el presunto asesinato de una mujer que fue estrangulada en una de las habitaciones en 1977. Hecho no registrado en los registros públicos sobre crímenes cometidos en Colorado y que Talese no fue capaz de confirmar.

El motel Manor House

El motel “Manor House” donde presuntamente ocurrieron los hechos presenciados por Gerald Foos y narrados por Gay Talese en “El motel del voyeur”. Fuente: Internet.

Tampoco comprobó Talese otros hechos que debieran haber sido documentados como que Foos no fue propietario del motel hasta el año 1969 o que lo vendió en 1980. El autor de “El motel del voyeur” declaró que el fast-checker de The New Yorker presionó a su fuente sin obtener resultados satisfactorios. Y a pesar de ello, decidieron publicar un fragmento en exclusiva. Cuando el libro salió al mercado, las antenas de la competencia se pusieron a funcionar. El contenido era demasiado sabroso (delitos de omisión del socorro, complicidad en un asesinato, violación del derecho a la intimidad) y el diario The Washington Post fue el primero en ponerse a indagar.

Nada más salir a la luz los resultados de la investigación del Washington Post, Talese tuvo que disculparse. Por haber basado su relato en una única fuente de información y en un breve ejercicio de observación participante (el periodista afirma que pasó tres días espiando huéspedes junto al dueño del motel). También por no haber sabido contrastar debidamente los datos aportados por su informante al que pagó por revelar secretos.

Gay Talese.

El periodista estadounidense Gay Talese. Autor: David Shankbone (Licencia CC).

A pesar de lo controvertido del asunto, lo que se cuenta en “El motel del voyeur” no deja de tener un valor narrativo, siempre que se no se utilice un prisma periodístico para interpretarlo. Porque de lo contrario, el resultado solo sería el fruto de un árbol podrido. Una fabulación descrita con maestría, pero sin ningún viso de credibilidad. En definitiva, una ficción literaria totalmente alejada del género que Talese encumbró hace medio siglo y que aun se conoce como “nuevo periodismo”.

+ info:

→“El motel del voyeur” comenzó siendo un artículo que Gay Talese empezó a escribir en el año 2012 utilizando información guardada en sus archivos durante décadas. Talese afirma que fue ese año cuando su fuente le autorizó a contar su historia basada en las horas que Gerald Foos, presunto propietario de un motel de Denver, pasó espiando a sus huéspedes sin que estos lo supieran.

→Las expectativas fueron tan grandes que antes de que saliese a la luz el escándalo, Steven Spielberg llegó a comprar los derechos de autor de “El motel del voyeur” para realizar una futura adaptación cinematográfica.

→Fragmento (primeras páginas) de El motel del Voyeur. Gay Talese. Ed. Alfaguara. 2017.

Primer capítulo en inglés de El motel del voyeur. Fuente: The New Yorker.

Reportaje 360⁰ Fukushima, vidas contaminadas

3 May

Revista de prensa

Fukushima. Vidas contaminadas, reportaje  publicado en el suplemento El País Semanal y en la edición digital  del diario El País el 01 de mayo de 2016. El autor del reportaje es el periodista Daniel Verdú.

Autora: Samia Benaissa Pedriza

 

El diario El País publica un reportaje en 360⁰ con motivo de los cinco años transcurridos desde la catástrofe de Fukushima. Un equipo de seis reporteros desplazados a Japón ha rodado las imágenes más impactantes y los testimonios más desoladores sobre las consecuencias del tsunami que ocasionó la explosión de la central nuclear de Fukushima-Dai-ichi el 11 de  marzo de 2011.

En el reportaje se incluyen dos infografías tridimensionales que muestran cómo se produjeron los daños en la central nuclear de Fukushima en el momento de ser inundada por el tsunami así como un mapa de las centrales nucleares del país que aun están en funcionamiento.

El reportaje, que ha sido producido en colaboración con Greenpeace, permite visitar el interior del Rainbow Warrior, el buque insignia de la ONG ecologista.

→Vídeo del making off del reportaje en 360⁰

→Versión digital del reportaje Fukushima, vidas contaminadas

+ info:

El 11 de marzo de 2011 un terremoto de magnitud 9 en la escala de Richter sacudió el noreste de Japón causando un fenomenal tsunami que acabó con la vida de 20.000 personas. El tsunami provocó el cese de la actividad de refrigeración de la central nuclear de Fukushima- Dai-ichi así como varias explosiones contaminantes que obligaron a evacuar a 200.000 japoneses de la zona.

Cinco años después de la tragedia, 70.000 personas no han podido volver aun a sus hogares porque los niveles de contaminación nuclear siguen estando 10 veces por encima de lo permitido por las autoridades sanitarias.

Algunos vecinos de las localidades más afectadas (Itate, Minamisoma, Tomioka) decidieron permanecer en sus casas a pesar de los riesgos para su salud. Algunos llegaron a vivir durante dos años sin gas, luz ni electricidad.

La conmemoración de la catástrofe de Fukushima coincide con el recuerdo del mayor desastre nuclear que se conoce, el acaecido en  Chernóbil (Ucrania) el 26 de abril de 1986. El accidente se produjo en la central de Vladímir Ilich Lenin mientras unos técnicos autorizados realizaban pruebas experimentales en uno de sus cuatro reactores. En el siniestro murieron 31 trabajadores y más de 600.000 personas resultaron afectadas por la radiación.

Oscars 2016. Spotlight y el periodismo clásico de investigación

29 Feb

Oscars 2016

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Sptlight, Oscar a la mejor película.

En primera línea, los productores de “Spotlight” recogen la estatuilla otorgada a la mejor película en la 88ª gala de los premios Oscar. Detrás, parte del elenco de actores de la película. Fuente: Internet.

La 88 edición de los premios Oscar ha convertido en ganadoras a un conjunto de películas de diverso género, tono y contenido. Entre ellas, Spotlight, Oscar a la mejor película de este año, basada en hechos reales y una de esas historias clásicas de periodismo de investigación que tanto gusta premiar a los miembros de la Academia.

Lo cierto es que Spotlight reúne un elenco de actores de primer nivel, un guion original realista (mejor aun verla en V.O.) y una historia muy bien tramada. Aunque a priori, el argumento corría el riesgo de resultar manido  -no es ni será la última película que muestre el proceso de investigación periodística de unos hechos controvertidos-, su director Tom McCarthy ha conseguido crear una combinación de factores exitosa y atractiva para el espectador.

Justo es reconocer el mérito del cineasta. Porque resumir en dos horas de narración cronológica una investigación periodística de un año de duración no es tarea fácil. Y menos aun convertirla en un género de ficción comercial, sobre todo si se tiene en cuenta que el trabajo real que precede a la publicación de una deseada exclusiva es arduo, extenso, frustrante y, en ocasiones, hasta peligroso para la integridad física del periodista-investigador.

La esencia de un periodista de investigación

La película de Tom McCarthy está  inspirada en una investigación del Boston Globe ganadora del premio Pulitzer en el año 2003 e ilustra con bastante realismo los métodos de trabajo empleados en esta especialidad periodística. Aunque Gabriel García Márquez dijo una vez que  el periodismo de investigación no existe porque  “la investigación no es una especialidad del oficio, sino que todo periodismo tiene que ser investigativo por definición”.

Si bien la afirmación del escritor y periodista colombiano es una máxima, también hay que reconocer que no todos los profesionales de la información sirven para dedicarse a la investigación profunda de hechos de naturaleza compleja y que permanecen ocultos por los intereses de determinados poderes fácticos. Y en ese sentido, Antonio Rubio, afamado periodista de investigación español, afirma que para trabajar en esta especialidad hay que tener formación especializada así como  “perseverancia, prudencia, independencia y honestidad”.

En Spotlight encontramos cada uno de esos requisitos en los personajes interpretados por Mark Ruffalo (insistente hasta decir basta), Michael Keaton (un verdadero bloque de contención), Rachel McAdams (destapa los errores pasados del Globe) y Brian d´Arcy James (quien confiesa haber violado el secreto de la investigación para proteger a su familia).

Fotograma de "Spotlight"

Fotograma de “Spotlight “(2015). De izda. a dcha., los actores Rachel McAdams, Mark Ruffalo, Brian d´Arcy James, Michael Keaton y John Slattery. Fuente: http://www.20minutos.es (licencia CC).

La documentación y las fuentes

En Spotlight se expone el minucioso trabajo de documentación y de búsqueda de fuentes llevado a cabo por el equipo de investigación del Boston Globe para destapar los abusos sexuales a menores cometidos por miembros de la Iglesia católica en Estados Unidos durante el último cuarto del siglo XX. En realidad se trata de pasos fundamentales que se dan en toda investigación periodística de larga trayectoria, aunque en la película se centran sobre todo en la localización de fuentes relevantes, on y off the record.

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Opinión. Crimen en directo

27 Ago

Autora: Samia Benaissa Pedriza

 Crimen en directo en Virginia

Momento en que Bryce Williams encañona a la periodista Alison Parker, mientras esta entrevista a una mujer que también resultó herida en el tiroteo. La imagen fue grabada por el propio asesino. Fuente: Internet.

Todo es irreal fuera del instante” decía Yasmina Reza en su novela Una desolación. Es lo que debió pensar Vester Lee Flanagan, alias Bryce Williams, mientras grababa el asesinato de sus excompañeros de la cadena de televisión local WBDJ7 de Virginia (Estados Unidos) en pleno desempeño de sus funciones. Como si el impacto mediático de los hechos corriese el riesgo de ser minimizado si estos no lograban ser emitidos por todas los canales de difusión posible y en riguroso tiempo real.

Lo chocante al conocer la noticia es que el propio asesino se tomó la molestia de grabar el crimen mientras lo perpetraba, para inmediatamente después subirlo a las redes sociales. Una genuina crónica de sucesos emitida en estricto directo y, para más morbo, personificada por sus propios protagonistas.

Aunque el asesinato de la periodista Alison Parker y del cámara Adam Ward también se rodó desde otro ángulo: el de la cámara del propio Ward que retransmitía los hechos ante los atónitos ojos de sus compañeros en el plató y de la audiencia.

Una carta de 23 páginas enviada a la cadena ABC por Williams dos horas después de la comisión de los asesinatos completó el ciclo de la noticia. Un recorrido explícito que muestra cómo circula la información periodística en los tiempos que corren.

En primera instancia, y a ser posible, son los protagonistas de la noticia los que graban por si mismos los hechos noticiosos y los suben sin perder tiempo a Internet. Las televisiones los recogen poco tiempo después y finalmente los medios digitales los estiran hasta que ya no dan más de sí (hasta un máximo de tres días, que después pierden interés).

De este drama sorprende que el autor del doble crimen, un exreportero afroamericano de la cadena WBDJ7 despedido hacía dos años, lograse trabajar con normalidad para distintos medios de comunicación locales en una región que apenas supera los 11.000 habitantes. Sobre todo contando con un conocido historial laboral conflictivo y una personalidad de carácter violento, según cuentan los que tuvieron la ocasión de trabajar con Williams en el pasado.

Williams, que se suicidó poco después de los hechos pegándose otro de los tiros que acabaron con la vida en directo de sus excompañeros, justificó su acción en una presunta conspiración de origen racial y homófoba hacia su persona. Parece que la última matanza de afroamericanos en Charleston a manos de un joven desequilibrado de raza blanca colmó su paciencia. No le importó cometer los mismos actos contra otras personas ni hacerlo, de nuevo, a tiros. Pero lo del control de armas en Estados Unidos es ya una vieja historia aunque en esta ocasión haya sido mediatizada por la retransmisión de un crimen en directo.

+ info:

→Artículo relacionado: Lo que esconde una bandera

Lecturas de verano. “El chico del periódico”

27 Jul

Medios

“El chico del periódico” (The Paperboy). Pete Dexter (1995)

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Fotograma de “The Paperboy”

Fotograma de “The Paperboy”, película basada en la novela homónima de Pete Dexter. Fuente: http://www.frickarte.com (Licencia CC).

En el verano de 1969 dos periodistas de un diario local de EE.UU. reciben el encargo de investigar la situación legal de un condenado a muerte por el asesinato de un sheriff de Florida. Tras una concienzuda investigación de las fuentes, los esfuerzos del tándem Ward-Acheman se ven recompensados con la revisión del caso y la exculpación del reo.

Pero la gloria que inicialmente cubre al equipo de investigación -premio Pulitzer incluido- pronto se convierte en desconfianza y sospechas sobre la existencia real de un testigo fundamental aportado por Ward y Acheman.

“Todo el mundo en la redacción miraba ahora con desdén a Yardley Acheman, salvo un grupito de jóvenes reporteros- algunos de ellos titulados en periodismo por la universidad- que escribían artículos imitando su estilo”. (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

“Sin contar con mi hermano para abastecer sus historias con una buena carga de hechos y de datos, aquellos artículos eran masturbatorios por naturaleza, un bodrio que hasta a mí me habría dado vergüenza escribir”. (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

Pete Dexter construye un relato descriptivo de una época de Estados Unidos marcada por las diferencias sociales y raciales, y por unos medios de comunicación extremadamente competitivos y amenazados por el auge de la televisión.

“Mi padre creía que el suyo era un negocio frágil. Que la lectura del periódico era, en gran parte, un hábito, parte de un ritual cotidiano, y que si no se hallaban en la puerta del lector a la hora prometida, aquel hábito podía romperse. Y allí estaba la televisión para ocupar su puesto.” (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

La  televisión en los años sesenta.

La llegada de la televisión a los hogares de las clases medias supuso una dura competencia para la prensa escrita. Fuente: Internet.

El retrato social (abandono familiar, alcoholismo y marginación, discriminación racial, tabú de la homosexualidad masculina) sirve como telón de fondo al desarrollo de una historia sobre el periodismo, los periodistas y sus cuestionados métodos  profesionales en un período clave de la historia informativa del siglo XX.

“Durante la mayor parte de su vida mi padre había trabajado cada día para el día siguiente, que es el ritmo fundamental en el negocio de la prensa, y era feliz midiendo su tiempo por ediciones diarias y  sumamente desgraciado cuando tenía que pensar en un futuro más distante, como lo demandaba la economía del negocio”. (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

Edición de periódico (años sesenta)

Edición de periódico anunciando la muerte de la actriz Marilyn Monroe en 1962. Fuente: Internet.

La ética profesional, las rencillas entre compañeros, la obsesión por informar antes que la competencia y la estructura piramidal de la prensa escrita de los años setenta aparecen reflejadas en una narración objetiva y honesta de los hechos, contados por “el chico del periódico” (un repartidor de ejemplares ascendido a ayudante de reportero).

 “Los reporteros y los redactores no ganaban más que los conductores de las camionetas  o los repartidores, pero mi padre establecía una distinción entre una clase y otra de empleados, convencido de que los de la sala de redacción pertenecían a un nivel superior.” (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

“Henry era ya mayor. Tendría tal vez unos treinta y cinco años, que en aquel entonces (años cuarenta) ya se consideraba una edad avanzada para un redactor, y había trabajado en una docena de periódicos. Pero, a pesar de ello, trataba a todo el mundo, desde el jefe a los auxiliares, con una corrección y un respeto que rara vez se dan en una sala de redacción.” (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

Sala de redacción años 1950.

Sala de redacción de un periódico en los años cincuenta. Autor Phil Wolff: (Licencia CC).

El chico del periódico” muestra las dos caras del periodismo de investigación: el hecho con rigor y responsabilidad, y el exento de todo escrúpulo, rendido al sensacionalismo y la superficialidad.

“No tenía nada que ver con el hecho de que Hillary hubiera matado o no al sheriff Call, ni con que hubiera tenido o no una buena defensa  en su juicio. En el fondo, Ward solo pretendía saber lo ocurrido y explicarlo tal cual en el periódico. Deseaba una total exactitud, punto por punto.” (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

“Muchos, demasiados, se sentían ahora “comunicadores”, enamorados de la trascendencia de la vocación periodística y ansiosos por explicar a sus lectores el significado de las noticias, pero sin apasionarse en idéntica medida por la noticia en sí”. (The Paperboy. Pete Dexter, 1995).

+ info:

El chico del periódico” (The Paperboy). Pete Dexter, 1995. Editorial Anagrama, Barcelona. 1996. 313 páginas.

El escritor estadounidense Pete Dexter.

El escritor estadounidense Pete Dexter. Fuente: Internet.

Pete Dexter (1945-) es periodista y escritor estadounidense, autor de varias novelas, entre ellas Paris Trout, con la que ganó el premio nacional de Literatura en 1991. Dexter comenzó a escribir novelas tras ser violentamente agredido por los familiares de un vendedor de droga caído en desgracia, a raíz de un reportaje publicado en el periódico para el que trabajaba.

El chico del periódico” es su quinta novela y el último guion del autor adaptado a la gran pantalla en The Paperboy , una película protagonizada por Nicole Kidman, Matthew McConaughey, Zac Efron y John Cusak en el año 2012. La película, finalmente dirigida por Lee Daniels, fue un proyecto inicial del director y productor español Pedro Almodóvar.

Homenaje a las víctimas del semanario Charlie Hebdo

11 Ene

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Manifestación en apoyo de Charlie Hebdo.

Manifestación en apoyo de Charlie Hebdo en Bruselas. En la imagen de la portada (nov.2011), un musulmán besa a un dibujante de Charlie Hebdo bajo el lema: “El amor, más fuerte que el odio”. Autora: Valentina Calà (Licencia CC).

La matanza de 17 personas a manos de tres terroristas islámicos durante los últimos días en París ha dejado sobrecogido al mundo libre. Todas las víctimas y, en especial, los 12 periodistas y dibujantes del semanario satírico Charlie Hebdo son dignos de la máxima consideración. Blogosphera rinde un sentido homenaje  a los fallecidos de la manera más cercana posible: mediante el culto al dibujo de prensa, una especialidad que en sí misma constituye todo un género de opinión.

El país vecino tiene una gran tradición en la expresión gráfica de opiniones. El éxito de ventas y el reconocimiento de autores de cómics (o“bandes dessinées”) en Francia es un hecho que no tiene parangón en otros países del entorno europeo. El dibujo de prensa, satírico, crítico y peleón tampoco. Algunos medios alemanes e italianos se  acercan a los franceses en cuanto a relevancia, pero los galos siguen siendo los reyes indiscutibles en el arte de manifestar gráficamente una opinión política sobre los hechos de la actualidad más candente.

Portadas polémicas de Charlie Hebdo.

A la izda., portada de Charlie Hebdo del 23 de noviembre de 1970. Copyright: Charlie Hebdo. Fuente: Flick (Licencia CC). “No hay censura en Francia.” “¿Libertad de prensa? Más vale escuchar eso que estar sordo.”. A la dcha., captura del número del 22 de octubre de 2014: “Las esclavas sexuales de Boko Haram, encolerizadas: ¡Nuestras subvenciones no se tocan!”. Fuente: http://www.english.al-akhbar.com (Licencia CC).

En España no es fácil -por no decir imposible- encontrar un artículo de opinión acompañado de un dibujo o viñeta satírica. El humor gráfico está presente en todos los diarios digitales y escritos del país, pero  claramente separado de los editoriales y tribunas. Algunos viñetistas consideran incluso que el humor gráfico es otra cosa. “En mis dibujos todo es literatura. El dibujo de humor es un género literario que, accidentalmente, se apoya en la imagen” declaró en su día el recientemente fallecido Máximo San Juan.

Leer reportaje completo.

Adiós a Ben Bradlee

22 Oct

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Benjamin Bradlee, exdirector del “Washington Post”.

Benjamin Bradlee, exdirector del “Washington Post”. Autor: Miguel Ariel Contreras (Licencia CC).

El 21 de octubre fallecía en Washington D.C. Benjamin C. Bradlee quien fuera durante 23 años director del Washington Post. En 1972 el mítico diario estadounidense destapó el caso Watergate y forzó la dimisión del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon.

Como homenaje a un grande del periodismo, a continuación se reproducen algunas de las declaraciones que el propio Bradlee hizo públicas en sus memorias tituladas La vida de un periodista y editadas en 1995:

“La caza de talentos nunca cesa en un periódico. Cuantos más encontramos, más hambrientos nos volvemos. Y al incrementarse lentamente, y luego no tan lentamente, el presupuesto para la redacción, esta búsqueda de los mejores escritores y periodistas se convirtió en una obsesión. Estaba decidido a que cada periodista del Washington Post fuera el mejor de la ciudad en su campo. Teníamos un largo camino que recorrer”. (1968)

“Casi todos los periodistas que empiezan su larga trayectoria profesional trabajando como principiantes en un pequeño diario local aprenden enseguida que algunos miembros del Gobierno mienten cuando están preocupados. En  octubre de 1962 el presidente Kennedy volvió a Washington porque supuestamente tenía una “gripe”, y en realidad había vuelto para hacer frente a la crisis de los misiles cubanos”.

Los Bradlee y los Kennedy en la Casa Blanca en 1963.

De izda. a dcha., Ben Bradlee, Jackie Kennedy, Tony, primera esposa de Ben Bradlee y John F. Kennedy en la Casa Blanca en mayo de 1963. Autor: Cecil Stoughton. (Imagen de dominio público).

“En algún momento a principios de la primavera de 1971 empezamos a oír rumores de que el New York Times estaba trabajando en una “bomba”, una exclusiva informativa que nos iba a reventar en la cara. Noticias como esa producen una sensación muy incómoda en el estómago de un jefe. Que se te adelanten y te golpeen con una historia es ya bastante malo de por sí, pero esperar a ser golpeado es sencillamente insoportable”.

Los periodistas pasan gran parte de su vida profesional en trinchera, a la defensiva. Si el  problema no se diagnostica pronto y se le pone remedio, las consecuencias son irremediables”.

“Nosotros, los periodistas, somos susceptibles porque nos critican con demasiada frecuencia. Son bastantes las ocasiones en las que merecemos la crítica, porque cometemos errores, muchos errores; y nuestros errores permanecen expuestos a la luz del día durante más de veinticuatro horas e incluso más tiempo, para que todos los puedan ver. Los errores más graves se producen cuando transmitimos información procedente de terceras personas –presidentes, manipuladores de la información o ignorantes-“.

“A veces, la razón es que nuestras fuentes mienten o que están mal informadas, o que carecen de información. También, porque los plazos nos hacen olvidarnos de buscar información antes de empezar a redactar”.

Caso Watergate

“A lo largo de los años me he jactado de ser capaz de reconocer una buena historia en cuanto la veo, aunque no la viera nadie más. Eso es lo que mejor hago”.

“Algunas historias son difíciles de ver, generalmente porque las pistas están escondidas o disfrazadas. Por accidente o a propósito. Pero otras historias te revientan en plena cara. Como, por ejemplo, el Watergate”.

Investigando el caso Watergate.

De izda. a dcha., Katherine Graham, editora del “Washington Post”, Carl Bernstein y Bob Woodward, los periodistas que investigaron el caso Watergate, Howard Simons, jefe de redacción y Ben Bradlee (sentado) en 1972. Fuente: http://www.republica.es (Licencia CC).

“A los mejores periodistas del mundo se les puede perdonar por no haberse dado cuenta de que se trataba del primer acto de un escandaloso melodrama político que terminaría con la dimisión de un presidente deshonrado y el encarcelamiento de más de cuarenta personas. Pero había que ser el propio Nixon para decir que aquello no era una historia”.

“Empecé a darme cuenta de que ya había pasado por mis manos la mejor noticia que me pudiera tocar, y que vinieran las noticias importantes que vinieran, nada iba a ser mejor que el Watergate”. (1984)

Caso “Janet Cooke”

“La mentira que ocupa el capítulo más oscuro de mi carrera periodística fue un error de juicio que situó para siempre a la firma del reportaje en la galería de los horrores. Janet Cooke es una cruz con la que el periodismo, sobre todo el Washington Post, y especialmente Benjamin C. Bradlee tendrán que cargar toda la vida”.

“Las palabras “Janet Cooke” entraron a formar parte del vocabulario como símbolo de lo peor del periodismo americano, exactamente de la misma forma que “Watergate” entró en el vocabulario de lo mejor del periodismo americano”.

+ info:

Benjamin_Bradlee

Ben Bradlee en 2013. Fuente: La Casa Blanca. (Imagen de dominio público).

Benjamin Crowninshield Bradlee nació en Boston (EE.UU.) el 26 de agosto de 1921. Estudió en Harvard antes de combatir en la Segunda Guerra Mundial y al finalizar el conflicto bélico emprendió una exitosa carrera en el mundo del periodismo. Regresó al diario cuando su amigo y vecino, el que sería futuro presidente de EE.UU. John F. Kennedy, compró el Washington Post. Dirigió la publicación desde 1968 hasta 1991. En los últimos años de su vida padeció los efectos del Alzheimer.

 

Janet Cooke

Janet Cooke en 1982. Fuente: http://www.hoaxes.org

Janet Cooke, una periodista del Washington Post escribió una conmovedora historia sobre un niño de ocho años adicto a la heroína a quien la pareja de su madre le inyectaba droga con regularidad. En 1981 su historia ganó el codiciado premio Pulitzer en la categoría de reportaje de fondo.  Cooke confesó dos días después de recibir el premio que se lo había inventado todo. Devolvió el premio por el reportaje “Jimmy´s world“.

 

Los pormenores del caso Watergate fueron llevados a la gran pantalla en el film Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976). El actor Jason Robards interpretó el  papel de Benjamin Bradlee. Robert Redford y Dustin Hoffman encarnaron respectivamente a Bob Woodward y Carl Bernstein.

Las dos portadas del Holanda-Argentina del diario Spits. Mundial de fútbol Brasil 2014

12 Jul

Autora: Samia Benaissa Pedriza

“Brazuca”, el balón de fútbol oficial del mundial de Brasil 2014.

“Brazuca”, el balón de fútbol oficial del mundial de Brasil 2014. Fotomontaje. Autora: Samia Benaissa Pedriza. Autor imagen original: Steindy (Licencia GNU Free Documentation).

Esta podría haber sido la portada del diario holandés Spits sobre el enfrentamiento entre las selecciones de Argentina y Holanda en las semifinales del mundial de fútbol de Brasil. Neutral, discreta, poco arriesgada pero creíble. Porque cuando se debe informar sobre un acontecimiento que todavía no se ha producido y cuyo resultado es incierto, lo mínimo que se debe intentar es que la información resulte verosímil. Lo contrario lleva directamente a hacer el ridículo ante los lectores.

El inconveniente es que con una portada como la propuesta -imprecisa, alegórica, sosa y nada original- el alcance mediático de Spits no hubiera sido el mismo. Nadie habría reparado en el insignificante diario holandés, ningún lector de prensa internacional habría entrado a visitar su versión digital en busca de las imágenes de la discordia, ni estaría comentando en las redes sociales lo insólito de publicar dos portadas contradictorias sobre un mismo acontecimiento en todos los ejemplares de la misma edición impresa de periódico. Porque eso es exactamente lo que el diario Spits decidió hacer el pasado 9 de junio de 2014.

En la portada del periódico (página uno) aparecía la noticia del triunfo del combinado holandés mientras que en la página dos aparecía publicada una portada idéntica en la que se lamentaba la derrota del equipo nacional. Y no se trató de un error garrafal cometido por una víctima a punto de ser guillotinada en directo desde la redacción.  Lo que ocurrió es que llegada la hora de cierre de edición de Spits, el soporífero partido entre Holanda y Argentina seguía disputándose en Brasil con un resultado de 0-0. Finalmente el pase a la final contra Alemania tuvo que decidirse en la tanda de penaltis, tras una prórroga improductiva, y con el triunfo de la selección albiceleste. Pero en Spits decidieron que no se podía esperar más y en lugar de tirar por la calle de en medio, optaron por tirarse a la piscina con todo el equipo puesto: dos portadas a falta de una y a esperar las reacciones del día siguiente.

A la izda., primera página del diario holandés “Spits” anunciando la victoria de la selección de fútbol holandesa (hecho falso). A la dcha., la segunda página del mismo diario con la portada anunciando la derrota del equipo nacional (hecho real).

A la izda., primera página del diario holandés “Spits” anunciando la victoria de la selección de fútbol holandesa (hecho falso). A la dcha., la segunda página del mismo diario con la portada anunciando la derrota del equipo nacional (hecho real). Fuente: http://www.puroperiodismo.com (Licencia CC).

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Vodaphone 4G: “Power to Periodismo”. ¿Corren buenos tiempos para el periodismo?

23 Jun

Autora: Samia Benaissa Pedriza

Vídeo del anuncio publicitario de la compañía telefónica Vodafone, Power to periodismo. Duración: 0:33 minutos. Fuente: You Tube.

La Sra. Rushmore debe sentirse muy orgullosa de su retoño. El niño corre que se las pela y es más listo que el hambre porque es capaz de pelearse con unos malhechores, zafarse de ellos y hasta grabar y enviar la hazaña antes de que se lo coman los leones.

El vástago es en realidad un actor de la serie Águila Roja que participa en el último anuncio de la campaña publicitaria de Vodaphone, compañía de telefonía móvil, que está promocionando conexiones 4G de alta velocidad para móviles inteligentes. Y la Sra. Rushmore no es su satisfecha progenitora sino la exitosa agencia de publicidad que ha dado origen a la polémica (“que hablen mal, pero que hablen”, a fin de cuentas).

“A pesar de todo, es el mejor momento para ser periodista. Son buenos tiempos para conocer la verdad. Porque cuando él me rompa el móvil, yo ya lo habré enviado. “, dice el pipiolo en el anuncio. Es decir, que lo que importa es que cualquier cosa susceptible de ser vista por el ojo humano llegue rápidamente bien pixelada a algún rincón del ciberespacio. Da igual quien lo envíe, si se ha contrastado o no la información, si es relevante o si atenta contra algún derecho fundamental (léase, intimidad personal o derecho a la propia imagen, por ejemplo). De eso que se encarguen los periodistas profesionales, los que de verdad lo pasan mal. El “periodismo ciudadano” es otra cosa: todo vale y nada pasa. #Powertoperiodismo, faltaría más.

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Historias de cine: la vida secreta de Walter Mitty y el ocaso del periodismo escrito en la era digital

27 Ene

Autora: Samia Benaissa Pedriza

La vida secreta de Walter Mitty (2013)

Cartel promocional de “La vida secreta de Walter Mitty”. Fuente: http://www.loffit.abc.es (Licencia CC).

El 24 de enero es una fecha señalada en España para todos los periodistas y escritores. A finales del primer mes del año, los miembros de la profesión periodística celebran la festividad de su patrón- San Francisco de Sales- a lo largo del itinerario de asociaciones y federaciones de prensa del país. Aunque en este 2014 no hay demasiados motivos para celebrar el futuro de la profesión, que no pasa precisamente por su mejor momento.

Los medios de comunicación de masas más perjudicados por la transformación de los modelos de negocio y las nuevas formas de comunicación social siguen siendo los escritos. Diarios, semanarios y revistas continúan luchando por su supervivencia: la mayoría se transforman en medios digitales con plantillas reducidas, otros apuestan por el periodismo hiperlocal y los más débiles se ven abocados a la desaparición definitiva. Aunque a veces asistimos a alguna que otra resurrección por la vía de la suscripción, una alternativa que pretende satisfacer los intereses de una minoría de lectores que aun disfruta con la lectura lineal y al que le gusta pasar las páginas envueltas en olor a tinta de periódico.

En estas fechas conmemorativas, se exhibe en los cines del país una película que refleja con fidelidad la realidad a la que se enfrenta la profesión periodística en la era de la comunicación digital. La vida de Walter Mitty, dirigida, producida y protagonizada por el actor Ben Stiller parte de un hecho real acaecido en el año 2007, el proceso de reconversión de la revista LIFE en un medio digital, para contar una historia de superación personal y de esperanza. El film refleja la transición traumática del periodismo escrito al digital (despidos incluidos) y el abandono de los métodos tradicionales de informar, en particular en el ámbito del fotoperiodismo.

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